Lapalma (2002), define la inteligencia como la capacidad para resolver
problemas cotidianos, generar nuevos problemas, crear productos o para
ofrecer servicios dentro del propio ámbito cultural. Por su parte, la
teoría de las inteligencias múltiples de Gardner, establece que la
inteligencia no es algo innato y fijo que domina todas las destrezas y
habilidades en la resolución de problemas que posee el ser humano.
Gardner ha establecido que la inteligencia está localizada en diferentes
partes del cerebro, interconectadas entre sí y que pueden trabajar de
manera individual, teniendo la habilidad de desarrollarse ampliamente si
encuentran un ambiente adecuado que ofrezca las condiciones necesarias
para ello. Identificó primeramente ocho inteligencias, a las cuales
clasificó como lingüística-verbal, lógica-matemática,
física-kinestésica, musical, espacial, interpersonal, intrapersonal y
naturalista.
Los educadores y familiares, según Gardner, deben
tener una participación activa en la planificación de actividades que
estimulen y alienten a sus niños / estudiantes en el desarrollo de sus
capacidades. El desarrollo de estrategias didácticas que toman en cuenta
las diferentes posibilidades de adquisición del conocimiento que son
necesarias en su vida diaria. Motivándolos para que puedan lograr las
metas que se han propuesto alcanzar como individuos (Hernández, 2004).
Estas
teorías sustentan la importancia del involucramiento del adulto como
uno fundamental en el proceso de enseñanza y aprendizaje. El adulto
tiene una participación activa en el desarrollo del conocimiento
apoyando la misma en la creación de experiencias que lleven al niño
preescolar a formar un pensamiento más lógico y simbólico. Se toma en
consideración las necesidades básicas de la edad y el ambiente que rodea
al estudiante.
La participación de los padres y educadores en
los procesos educativos es un aspecto importante en el desarrollo
integral de los niños preescolares. Son estos quienes determinaran la
manera que quieren que sus niños sean educados y los responsables de los
resultados del proceso educativo. Por tal razón es necesario que se
estudie la manera de involucrarlos en las experiencias educativas de sus
niños con el propósito de desarrollarlos óptimamente para que se puedan
desenvolver en una sociedad competitiva.
El uso de estrategias
de enseñanza es uno de los factores que más estudian los profesionales
de la educación. Una de estas estrategias es la de las inteligencias
múltiples. Gardner (1983) definió la inteligencia como el potencial
biopsicológico para procesar información que activa el ambiente cultural
y ayuda a la solución de problemas que crean productos de valor
cultural. Gardner las categorizó en ocho estilos de inteligencia:
lingüística-verbal, lógica-matemática, física-kinestésica, musical,
espacial, interpersonal, intrapersonal y naturalista.
Las
inteligencias múltiples son definidas por Gardner de la siguiente
manera: la inteligencia lingüística es el desarrollo del lenguaje de una
manera clara y precisa tanto de forma oral como escrita. La
inteligencia lógico-matemática desarrolla la forma de pensar y razonar
en forma conceptual y abstracta. La inteligencia musical desarrolla la
facultad para entender y crear patrones musicales. La inteligencia
interpersonal desarrolla la capacidad para discernir y responder a los
estados de ánimo de otras personas. La inteligencia intrapersonal
desarrolla la habilidad para discernir las emociones íntimas. La
inteligencia espacial desarrolla la habilidad para percibir y
transformar el mundo visual y espacial. La inteligencia corporal-
kinestésica desarrolla la capacidad de controlar los movimientos del
propio cuerpo y manejar objetos con destrezas. Por último, la
naturalista. La inteligencia naturalista es esa habilidad de distinguir,
clasificar y explotar la naturaleza (Brites & Almoño, 2003).
El
propósito de conocer estas categorías de inteligencia es proveer una
variedad de actividades en que se incluyan las mismas. De esta manera el
niño podrá hacer pertinente el aprendizaje al tener un ambiente que
active su participación y su inteligencia natural. De igual manera esto
ayuda a que los maestros y padres sean menos restrictivos, se incremente
el control y la iniciativa del estudiante, las experiencias de
aprendizaje se hagan más auténticas y el aprendizaje más relevantes ya
que muchos maestros y padres se limitan a una sola estrategia de
enseñanza que, por lo general, solo cubre una de las distintas
inteligencias. Afectando así el aprendizaje de las destrezas necesarias
para la materia estudiada.
Maldonado (et al, 2005) expresa que se
debe dar énfasis en el desarrollo de los talentos donde el estudiante
sea capaz de construir su propio conocimiento. El desarrollo de las
habilidades a través de experiencias enriquecedoras es el fundamento de
una educación con un enfoque constructivista. Esto ayuda a que el
desarrollo cognoscitivo sea cada vez más óptimo. También recomienda que
la educación deba ser integral y centrada en el estudiante. Las
prácticas curriculares deben estar dirigidas a la creación de
actividades espontáneas que desarrollen los talentos y habilidades
personales. Ésta es la manera más eficaz de que el cerebro entienda y
haga pertinente lo que se aprende. Una buena preparación en referencia a
las distintas inteligencias y el uso adecuado de las técnicas de
enseñanza harán de la misma una útil. La meta que debe seguir el
educador es crear consciencia de esto y aplicarlo, en la mejor medida
posible, en los ambientes de aprendizaje. Todo por el bienestar de los
niños, sin importar el nivel de desarrollo cognoscitivo en el que se
encuentre.
Logros obtenibles mediante el uso de estrategias educativas con las Inteligencias Múltiples (Lapalma, 2002):
• Minimización de los problemas de conducta
• Incremento de la autoestima en los niños
• Desarrollo de las habilidades de cooperación y liderazgo
• Enorme aumento del interés y de la dedicación al aprendizaje
• Incremento de hasta un cuarenta por ciento en el conocimiento
• Presencia permanente del humor.
Las
Inteligencias Múltiples pueden ser evaluadas de maneras diversas. Esta
es una prerrogativa de los padres / educadores para logar alcanzar las
metas propuestas. En el campo de la evaluación, se van convirtiendo
usuales los términos (Marcha, 2004):
• autoevaluación (cada vez que evaluamos nuestros actos)
• coevaluación (entre los miembros del grupo)
• heteroevaluación ( por parte del docente, en la mayor parte de los casos)
• assessment (como una acumulación de datos previos, para llegar a una evaluación que tenga validez)
• monitoreo (seguimiento de un proceso, en un centro de estudios)
El juego como parte del proceso de educación física en el niño preescolarUna
de las tareas más sencillas para que los padres se involucren en la
educación es establecer rutinas en las que se utilice el juego lúdico
como herramienta de enseñanza. Algunos expertos, como Spencer (1873),
definen el juego como acciones superfluas que se realizan
instintivamente en ausencia de acciones reales. Es una actividad de
gratificación inmediata derivada de las acciones sin contar los
beneficios posteriores.
Es importante que las actividades sean
planificadas siguiendo las teorías del juego. Para hacer así, de la
actividad del juego, una dirigida a obtener beneficios y placer,
desarrollando las potencialidades de los niños y obteniendo todos los
beneficios de las actividades lúdicas en el salón de clases y en el
hogar.
Según Groos (1896), en su teoría práctica de la
anticipación funcional, el juego es un fenómeno para desarrollar el
pensamiento y la habilidad. Es la base para el desarrollo de las
funciones y capacidades preparatorias necesarias para la maduración.
Visto el juego desde la perspectiva de Groos es importante planificar
actividades que desarrollen un mundo real a escala que ayude al niño a
desarrollar las experiencias de la vida cotidiana y los ayude a
prepararse para el futuro. Como ejemplo se pueden crear espacios en el
que los niños jueguen a ser adultos y recreen la vida misma del hogar o
del trabajo. Permitiendo así, el juego dramático y los roles en
sociedad.
Freud (1933), ve al juego como la elaboración y superación
de experiencias traumáticas. Es una forma de descargar tensiones y
expresar sentimientos que produzcan sensaciones caracterizadas por un
intenso tono afectivo y de placer creando dominio sobre las experiencias
traumáticas y los deseos insatisfechos. Establece que el juego lúdico
es un fabuloso medio de socialización, elaboración de conflictos,
elaboración de lo desagradable, desarrollo de la moral y de transición
hacia etapas posteriores a la niñez.
Para Piaget (1964), los
niños se desarrollan cognoscitivamente mediante el juego. Por lo que el
juego da la oportunidad de planificar y consolidar destrezas previamente
aprendidas y estimula el desarrollo global de la inteligencia infantil.
Afirma que “los juegos tienden a construir una amplia red de
dispositivos que permiten al niño la asimilación de toda la realidad,
incorporándola para revivirla, dominarla o compensarla”. Dentro de su
teoría de desarrollo infantil los juegos lúdicos reflejan las
estructuras intelectuales propias de cada etapa que esta caracterizada
por un tipo de juego en particular.
La teoría de recreación de
Lazarus (1966) dice que el juego tiene un efecto recuperatorio que sirve
para descansar de las tareas serías. Es por ello que en la
planificación diaria es importante que exista un tiempo determinado para
actividades lúdicas que permitan al niño desviar su mente de las
actividades serias y los ayuden a descansar, para luego volver a las
mismas con mayor energía y mente más alerta. Esta teoría contrasta con
las teorías que dicen que el juego es un exceso de energía que no tiene
aplicación y que es nociva al niño, pues lo aparta de su deber. Pero,
una buena planificación de las actividades hacen de estas teorías unas
dudosas, ya que lo dicho por Lazarus aparenta tener mayor aceptación.
Wallon
(1974), dice que el juego es de múltiple significación y fomenta la
habilidad para entender los roles. La actividad lúdica cumple tres
funciones básicas en el desarrollo de los individuos: la función
sensoriomotriz en actividades que implican precisión y habilidad; la
función de articulación en la que se implica fundamentalmente la
memoria, y la función de sociabilidad en la formación de grupos y
distribución de funciones. Esta visión es muy parecida a la de Groos,
por lo tanto, es importante planificar actividades dirigidas a la
recreación de la sociedad y los roles que se desempeñan en las mismas.
Dentro
de esta misma línea de pensamiento se encuentran Vygotsky (1989) y
Bruner (1989). Para Vigotsky, el juego es un mediador que permite no
sólo los estímulos sino el espacio de encuentro con sus aprendizajes
anteriores y con su posibilidad humana comunicativa para definir el
estímulo y determinar autónomamente su propio concepto. Para Bruner, es a
través del juego que se aprenden las habilidades sociales necesarias
para la comunicación aun antes de que exista lenguaje. Ambos teóricos
explican que el niño crea flexibilidad de pensamiento y comportamientos
al cambiar el significado de los objetos y desarrollar lo abstracto
dándole una función distinta a la que realmente tiene el objeto. Lo
anterior provee que en la planificación se deben incluir materiales
diversos que ayuden a desarrollar estas capacidades del pensamiento y no
coartar este proceso regañando al niño.
Hall (1994),
sencillamente ve al juego como un reflejo del curso de la evolución
desde la prehistoria hasta el presente. Intenta aplicar al juego la ley
fundamental de la biogénesis, según esta ley “en los juegos de los niños
vuelven a revivir las formas primitivas del ser humano”; de esta forma,
el hombre tiene la posibilidad de “poner en movimiento las aspiraciones
originarias adquiridas por herencia pero no adaptadas ya a la cultura
del presente y con esto de hacerlas reaccionar de una forma inocua e
inofensiva”. De esta forma el juego es valorado solamente por la
importancia que juega en la vida activa, pero no según su propio
sentido, por el sentido que lleva en sí mismo.
El juego, según
las teorías, tiene sus ventajas y desventajas. Las ventajas se pueden
explotar para alcanzar buenos resultados con el niño. Las desventajas se
pueden superar para hacer de la actividad una ventajosa. Pero, todo
dependerá de la buena planificación del maestro en colaboración con los
padres.
El juego lúdico ayuda en el desarrollo integral del niño
de una manera activa. Por lo tanto, al momento de planificar una
actividad lúdica es importante determinar cuales áreas del desarrollo se
estarán impactando y sus consecuencias. El juego es la herramienta de
trabajo más sencilla y efectiva que puede tener los padres al momento de
desarrollar las destrezas, ya que lo estaría haciendo de una forma
divertida para el niño.
Existe una variedad de beneficios para el
desarrollo de destrezas que se consiguen mediante el juego. Aunque el
niño de por sí juega por el sentido de disfrute, existen razones
específicas para el juego. Entre ellas, están que los niños aprenden a
adaptarse al mundo y a su entorno, ayudándolos a madurar. Los niños
aprenden a parear experiencias nuevas con otras totalmente desconocidas.
Ayuda a los niños a sentirse competentes y a tener control de su
ambiente. Además, los niños aprenden el fenómeno de la causa y efecto lo
que ayuda a mantener la motivación intrínseca que los prepara para la
vida adulta.
Las razones para el involucramiento de los padres /
educadores en la práctica del juego por parte de los niños son variadas.
Los mismos deben observar, disfrutar del juego participando del mismo y
luego volver a observar para ver el comportamiento de los niños. Deben
tener una actitud de empatía con el niño y aceptación incondicional y
crear un clima permisivo dentro de la confianza y el respeto. Los padres
/ educadores no deben ser directivo durante el juego y deben ofrecer un
marco limitado de juego donde los niños puedan reflejar sus
sentimientos.
La necesidad de esta participación se basa en tener
un sentido de aprobación, acercamiento y poder eliminar las
distracciones del objetivo del juego. Cuando los padres y educadores se
involucran en el juego pueden crear mayor elaboración y fomentar el
desarrollo cognoscitivo y social. Los requisitos para esta intervención
son el hacerlo de manera organizada y la observación. De esta manera se
ayudará a introducir en el juego a nuevos niños o materiales, ayudar a
la participación y desviar la repetición para que los niños no se
cansen.
Los padres / educadores pueden tomar un rol participativo
del juego como jugador paralelo, co-jugador, tutor de juego o portavoz
de la realidad. Esta participación puede ser libre, dirigido o
presenciado. Son los padres quienes determinarán de qué manera se
involucrará en el juego de los niños.
En resumen, el juego es una
actividad que debe ser planificada de forma integral para cubrir cada
uno de sus aspectos de manera correcta. Una buena planificación
redundará en beneficios para el niño, los padres y la utilización del
tiempo y el espacio. Un diseño de juego ideal es aquel donde se toman en
cuenta las potencialidades del mismo (Lázaro, 1995; Campo, 2000; De
Jesús, 2005).
El involucramiento de los padres y educadores, en
esta tarea o en cualquier otra, es de vital importancia en del
desarrollo de las destrezas básicas necesarias para la transición a la
escuela. La educación primaria es la etapa educativa en la cual los
niños demostraran su capacidad de desenvolvimiento ante los retos que
enfrentaran en la sociedad en la participan como individuos. Lo que
demuestra que se hace imprescindible que los padres / educadores tengan
una mayor participación en el desarrollo de las inteligencias múltiples y
en los procesos educativos de sus hijos para hacerlos competentes en
sociedad.
¿Cómo medir la capacidad de las Inteligencias Múltiples en los niños escolares durante el proceso de juego o educación física?
lingüística-verbal: observe cómo el niño relaciona el lenguaje con sus
ejecutorias. Pregúntese sí sigue instrucciones sencillas, si conoce los
términos introducidos.
lógica-matemática: observe sí el niño
puede contar sus pasos en los ejercicios que se le ofrecen. Cómo
coordina la cantidad con la productividad.
física-kinestésica: Observe el movimiento motor grueso y motor fino. Cómo se mueve con relación a su propio cuerpo.
musical: Observe sí sigue el ritmo de la música o conteo de pasos.
Espacial: Observe como usa el espacio. Verifique si conoce lo que es
izquierda, derecha, arriba, abajo, entre otros conceptos de ejercicios.
Interpersonal: Observe cómo el niño acepta a sus compañeros. Verifique
sí está cómodo con sus ejecutorias durante el proceso respecto a los
comentarios de los demás. Observe el trabajo en equipo.
Intrapersonal: Observe cómo el niño acepta su cuerpo. Verifique sí está cómodo con sus ejecutorias durante el proceso.
naturalista: Observe cómo el niño relaciona su ambiente con sus
ejecutorias (ejemplo: es cónsono con la realidad del lugar en el que
vive, usa pelotas para jugar en la cancha, usa brazadas para nadar,
entre otras).
http://preedu.blogspot.com/2010/09/inteligencias-multiples-los-juegos-y.html