ESTILOS DE APRENDIZAJE: COMO SELECCIONAMOS Y REPRESENTAMOS LA INFORMACIÓN
En nuestro estilo de aprendizaje influyen muchos factores distintos pero uno de los más influyentes es el relacionado con la forma en que seleccionamos y representamos la información.
Todos
nosotros estamos recibiendo a cada momento y a través de nuestros
sentidos una ingente cantidad de información procedente del mundo que
nos rodea. Nuestro cerebro selecciona parte de esa información e ignora
el resto. Si, por ejemplo, después de una excursión le pedimos a un
grupo de turistas que nos describan alguno de los lugares que visitaron
probablemente cada uno de ellos nos hablará de cosas distintas, porque
cada uno de ellos se habrá fijado en cosas distintas. No recordamos todo
lo que pasa, sino parte de lo que pasa a nuestro alrededor.
Seleccionamos
la información a la que le prestamos atención en función de su interés,
naturalmente. Nos es más fácil recordar el día de nuestra boda que un
día cualquiera. Pero también influye él como recibimos la información.
Algunos
de nosotros tendemos a fijarnos más en la información que recibimos
visualmente, otros en la información que reciben auditivamente y otros
en la que reciben a través de los demás sentidos.
Por
ejemplo, cuando le presentan a alguien, ¿qué le es más fácil recordar
después, la cara, el nombre, o la impresión que esa persona le produjo?
Las personas que se fijan más en lo que ven recuerdan las caras, pero a
veces tienden a olvidarse de los nombres, por el contrario las personas
que se fijan en lo que oyen suelen aprenderse antes los nombres que las
caras.
El que nos fijemos más en un tipo de
información que en otra parece estar directamente relacionado con la
forma en la que recordamos después esa información.
Aunque
las investigaciones sobre la memoria no han hecho más que empezar
parece bastante claro que nuestro cerebro no es un archivador donde
guardar las fotos o grabaciones que hacemos de lo que nos rodea. Cuando
recordamos algo no recuperamos una grabación almacenada en un fichero,
sino que, partiendo de datos muy diversos creamos una representación de
lo que queremos recordar.
Tómese
un momento para traer a su memoria a alguna conversación reciente.
Procure recordarla de la manera más completa posible, las caras y
aspecto de las personas implicadas, las palabras que se dijeron, el tono
de voz, los ruidos de fondo, los gestos y la manera de moverse, las
sensaciones que sintió. Añada cuantos más detalles mejor a su recuerdo.
¿Qué le fue más fácil recordar? ¿qué es lo primero que le vino a la
mente? ¿qué es lo que no pudo recordar?
Cuando
le prestamos más atención a la información que recibimos visualmente
nos resulta más fácil reconstruir en nuestra mente la información
visual. O dicho de otro modo, nos es más fácil representar visualmente
lo que sabemos.
Tenemos tres grandes sistemas para representar mentalmente la información, elsistema
de representación visual, el auditivo y el kinestésico. Utilizamos el
sistema de representación visual siempre que recordamos imágenes
abstractas (como letras y números) y concretas. El sistema de
representación auditivo es el que nos permite oír en nuestra mente
voces, sonidos, música. Cuando recordamos una melodía o una
conversación, o cuando reconocemos la voz de la persona que nos habla
por teléfono estamos utilizando el sistema de representación auditivo.
Por último, cuando recordamos el sabor de nuestra comida favorita, o lo
que sentimos al escuchar una canción estamos utilizando el sistema de
representación kinestésico.
La mayoría de nosotros utilizamos los sistemas de representación de forma desigual, potenciando unos e infra-utilizando otros.
El que utilicemos más un sistema de representación es importante por dos motivos:
*Primero, porque los sistemas de representación se desarrollan más cuanto más los utilicemos.
*Segundo, porque los sistemas de representación no son neutros. Cada uno tienes sus propias características
*Segundo, porque los sistemas de representación no son neutros. Cada uno tienes sus propias características
Los
sistemas de representación se desarrollan cuando los utilizamos. La
persona acostumbrada a seleccionar un tipo de información absorberá con
mayor facilidad la información de ese tipo o, planteándolo al revés, la
persona acostumbrada a IGNORAR la información que recibe por un canal
determinado no aprenderá la información que reciba por ese canal, no
porque no le interese, sino porque no está acostumbrada a prestarle
atención a esa fuente de información. Utilizar más un sistema implica
que hay sistemas que utilizo menos y, por lo tanto, que distintos
sistemas de representación tendrán distinto grado de desarrollo.
Aplicado
al aula, eso quiere decir que después de recibir la misma explicación
no todos los alumnos recordarán lo mismo. A algunos alumnos les será más
fácil recordar las explicaciones que se escribieron en la pizarra,
mientras que a otros podrían recordar mejor las palabras del profesor y,
en un tercer grupo, tendríamos alumnos que recordarían mejor la
impresión que esa clase les causó.
Cuando
a un grupo de alumnos acostumbrados a fijarse en lo que ven les damos
las instrucciones oralmente (por ejemplo, haced el ejercicio 2 de la
lección 4) lo más probable es que tengamos que repetirles la información
varias veces, porque no la oirán. Si con ese mismo grupo de alumnos
escribimos las instrucciones en la pizarra nos evitaremos gran cantidad
de repeticiones.
Los sistemas de
representación no son neutros. No es lo mismo recordar imágenes que
sonidos. Cada sistema de representación tiene sus propias
características y reglas de funcionamiento. Los sistemas de
representación no son buenos o malos, pero si más o menos eficaces para
realizar determinados procesos mentales. Si estoy eligiendo la ropa que
me voy a poner puede ser una buena táctica crear una imagen de las
distintas prendas de ropa y ‘ver’ mentalmente como combinan entre sí.
Fijarme en el aspecto no es tan buena estrategia si lo que estoy
haciendo es elegir la comida en un restaurante.
Cada sistema tiene sus propias características y es más eficaz en unos terrenos que en otros. Por lo tanto el comportamiento de mis alumnos
en el aula cambiará según favorezcan unos sistemas de representación u
otros, es decir, según sean más visuales, auditivos o kinestésicos.
Como profesores y para potenciar el aprendizaje de nuestro alumnos nos interesará organizar el trabajo del aula teniendo en cuenta la manera de aprender de todos nuestros alumnos.
CARACTERISTICAS DE LOS SISTEMAS DE REPRESENTACION
Sistema de representación visual:
Cuando
pensamos en imágenes (por ejemplo, cuando ‘vemos’ en nuestra mente la
página del libro de texto con la información que necesitamos) podemos
traer a la mente mucha información a la vez, por eso la gente que
utiliza el sistema de representación visual tiene más facilidad para
absorber grandes cantidades de información con rapidez.
Visualizar
nos ayuda además, a establecer relaciones entre distintas ideas y
conceptos. Cuando un alumno tiene problemas para relacionar conceptos
muchas veces se debe a que está procesando la información de forma
auditiva o kinestésica.
La capacidad de abstracción está directamente relacionada con la capacidad de visualizar. Tambíen la capacidad de planificar.
Esas
dos características explican que la gran mayoría de los alumnos
universitarios (y por ende, de los profesores) sean visuales.
Los
alumnos visuales aprenden mejor cuando leen o ven la información de
alguna manera. En una conferencia, por ejemplo, preferirán leer las
fotocopias o transparencias a seguir la explicación oral, o, en su
defecto, tomarán notas para poder tener algo que leer.
Sistema de representación auditivo:
Cuando
recordamos utilizando el sistema de representación auditivo lo hacemos
de manera secuencial y ordenada. En un examen, por ejemplo, el alumno
que vea mentalmente la página del libro podrá pasar de un punto a otro
sin perder tiempo, porqué está viendo toda la información a la vez. Sin
embargo, el alumno auditivo necesita escuchar su grabación mental paso a
paso. Los alumnos que memorizan de forma auditiva no pueden olvidarse
ni una palabra, porque no saben seguir. Es como cortar la cinta de una
cassette. Por el contrario, un alumno visual que se olvida de una
palabra no tiene mayores problemas, porqué sigue viendo el resto del
texto o de la información.
El sistema
auditivo no permite relacionar conceptos o elaborar conceptos abstractos
con la misma facilidad que el sistema visual y no es tan rápido. Es,
sin embargo, fundamental en el aprendizaje de los idiomas, y
naturalmente, de la música.
Los alumnos auditivos aprenden
mejor cuando reciben las explicaciones oralmente y cuando pueden hablar
y explicar esa información a otra persona.
Sistema de representación kinestésico:
Cuando
procesamos la información asociándola a nuestras sensaciones y
movimientos, a nuestro cuerpo, estamos utilizando el sistema de
representación kinestésico. Utilizamos este sistema, naturalmente,
cuando aprendemos un deporte, pero también para muchas otras
actividades. Por ejemplo, muchos profesores comentan que cuando corrigen
ejercicios de sus alumnos, notan físicamente si algo está mal o bien. O
que las faltas de ortografía les molestan físicamente. Escribir a
máquina es otro ejemplo de aprendizaje kinestésico. La gente que escribe
bien a máquina no necesita mirar donde está cada letra, de hecho si se
les pregunta dónde está una letra cualquiera puede resultarles difícil
contestar, sin embargo sus dedos saben lo que tienen que hacer.
Aprender
utilizando el sistema kinestésico es lento, mucho más lento que con
cualquiera de los otros dos sistemas, el visual y el auditivo. Se
necesita más tiempo para aprender a escribir a máquina sin necesidad de
pensar en lo que uno está haciendo que para aprenderse de memoria la
lista de letras y símbolos que aparecen en el teclado.
Informacion tomada de la página: http://www.cucurrucu.com/estilos-de-aprendizaje/index.html

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